Afiladores y piedras de afilar — para legras bien afiladas
Las legras de buena calidad y alto rendimiento necesitan cuidado. Esto incluye un afilado regular. Incluso la mejor legra pierde filo con el tiempo.
Las legras y cuchillas bien afiladas ayudan al herrador durante el recorte por dos motivos: por un lado, una hoja afilada se desliza con facilidad; por otro, se reduce el riesgo de lesiones al recortar, ya que una legra afilada disminuye la posibilidad de resbalar. En cambio, una legra desafilada requiere más esfuerzo físico durante el trabajo.
No solo existen diferentes preferencias en cuanto a la legra, sino también respecto al método de afilado. Por eso, en nuestro catálogo ofrecemos tanto afiladores como piedras de afilar.

Herramientas de afilado vs. amoladora y herramienta rotativa
Además de las herramientas clásicas de afilado como los afiladores y las piedras de afilar, también se puede utilizar una amoladora o una herramienta rotativa (como las de Dremel) para afilar la legra. Especialmente cuando las hojas están muy desafiladas o desgastadas de manera desigual, el uso de una amoladora o una herramienta rotativa puede ser útil para restaurar el filo original y el ángulo de corte correcto de la legra.
Mientras que los afiladores y las piedras de afilar permiten un acabado manual y preciso, las herramientas de afilado motorizadas ofrecen una alternativa rápida y eficaz, aunque requieren un manejo especialmente cuidadoso para evitar sobrecalentar la hoja o eliminar material de forma desigual.
Independientemente de la herramienta que se utilice —ya sea afilador, piedra de afilar, herramienta rotativa (como las de Dremel) o amoladora—, afilar una legra siempre requiere algo de práctica y sensibilidad para lograr un filo óptimo. Cada herrador tiene sus propias preferencias y métodos de trabajo, y muchas veces solo con el tiempo se descubre qué herramienta se adapta mejor a uno.

En definitiva, no hay un único camino correcto — muchos métodos llevan al mismo objetivo.